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Tan ocupado como estoy, yo vivo para el domingo

Mensaje de los Líderes del Área

Elder Matthieu Bennasar, Setenta de Área, Francia
Élder Matthieu Bennasar Setenta de Área. Francia

Después de la secundaria, empecé dos años muy intensos para prepararme para entrar en las Grandes Écoles francesas (Escuelas Superiores). Al final de esos dos intensos años, los estudiantes tienen que afrontar unos competitivos exámenes de admisión con la esperanza de ser aceptados en las escuelas más prestigiosas. Al igual que todos los estudiantes de mi clase, yo me esforzaba mucho. Los estudiantes literalmente se pasaban trabajando del día a la noche. 

Rápidamente me di cuenta de que no estudiar los domingos supondría una grave desventaja numérica dos años después: para entonces, habría perdido el equivalente a catorce semanas completas de estudio en comparación con mis compañeros de clase. Al verme enfrascado en esa lucha interior entre la razón y la fe, mi padre me habló a la manera de Jetro: 'Matthieu, lo estás planteando mal. No deberías estudiar los domingos.

Al principio, mi corazón se rebeló contra ese consejo. Después de todo, mi padre no sabía lo que era eso. Pero una vez que la tormenta se calmó, elegí tomar en cuenta su consejo. Nunca me he arrepentido. “No andar en [mis] propios caminos”2 en el día de reposo resultó ser muy valioso. No solo llegaba fresco los lunes por la mañana, cuando todos mis compañeros de clase parecían agotados por un fin de semana de estudio continuo, sino que estos años fueron fundamentales en mi progreso espiritual. Todo lo que experimenté al sumergirme de cabeza en las Escrituras los domingos, hizo más profundas mis raíces espirituales para los años venideros.

Al final de esos dos intensos años, hice los exámenes que había planeado y, aunque lejos de estar entre los estudiantes más brillantes, saqué nota suficiente para ser aceptado en una de las escuelas con las que soñaba pero nunca pensé que pudiera entrar: una de las mejores. Esto se añadió a mi testimonio de que “para los que aman a Dios, todas las cosas obrarán juntamente para su bien”3. Gracias a esta experiencia aprendí que el día de reposo era una fuente muy necesaria de renovación para el alma, a la que mis compañeros no tenían acceso. 

Al igual que los israelitas se alimentaban de maná en el desierto y no recogían maná el día de reposo, aprendí que confiar en Dios al no trabajar los domingos me daba una ventaja, no una desventaja. Porque con el mandamiento, Él prepara una vía.

Isaías sabía bien que, lejos de ser gravoso, el día de reposo podía ser una delicia: “Si retraes del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamas delicia, santo, glorioso de Jehová, y lo veneras, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu propia voluntad ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra y te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre, porque la boca de Jehová lo ha hablado”4.

El día de reposo proporciona un alivio sin precedentes de las preocupaciones de nuestro tumultuoso mundo, y un descanso del bombardeo al que los medios de comunicación someten nuestras vidas. Es un tiempo para detenernos y entrar en un mundo de contemplación. El día de reposo es un tiempo sagrado, tanto como el templo es un lugar sagrado. Es un día para centrarse en la familia, alegrarse, unirse y adorar juntos. Es un día para el desarrollo espiritual, un día para testificar, un día para fortalecer las rodillas débiles. Hasta que vivamos para siempre en una esfera celestial, el día de reposo puede ser nuestra mejor preparación semanal para vivir como seres celestiales5. En última instancia, el día de reposo gira en torno a la maravillosa participación de la Santa Cena, por la cual nuestros espíritus entran en comunión con el Señor, renovamos nuestros convenios y se nos concede la cura para nuestras almas. En el día de reposo, encontramos al Señor.

Doy gracias al Señor por el día de reposo. Verdaderamente, es una delicia.

Notas:

1 Élder Jeffrey R. Holland  en la Reunión mundial de capacitación, Mesa Redonda (Febrero 9,2008)
2 Isaías 58:13
3 Romanos 8:28
4 Isaías 58: 13-14