Trabajemos juntos en la viña del Señor

    Mensaje de los Líderes del Área

    Élder Mark Gilmour, Inglaterra
    Élder Mark Gilmour, Inglaterra Setenta de Área

    Recientemente he tenido la oportunidad de reunirme en el Centro de Capacitación Misional de Preston con los élderes y hermanas que se preparaban para ir al campo misional. Les mostré una foto de cuando fui un joven misionero en la Misión Austria Viena. Era una foto mía en una viña con el título «trabajando en la viña», lo que nos llevó a hablar sobre una de mis partes favoritas del Libro de Mormón, la alegoría del Olivo, según se encuentra en el capítulo 5 de Jacob. En la alegoría, la Casa de Israel (el olivo) es dispersado por la tierra (la viña) [1] y luego, después de un período de apostasía, el Señor de la Viña, que es Jesucristo, los recoge y junta a salvo en su hogar.

    Mi parte favorita de este capítulo comienza con el versículo 70. El Señor de la Viña envía a su siervo, identificado en Doctrina y Convenios 103: 21, como el profeta José Smith, junto con los otros «pocos» siervos para trabajar en la viña con todas sus fuerzas por última vez. Esto significa el comienzo de la dispensación de la plenitud de los tiempos y la restauración en curso en la que trabajamos juntos al lado del Señor de la Viña, Jesucristo[2].  

    Cuán maravilloso conocimiento y consuelo saber que no estamos trabajando solos, ni que ésta es la obra de los misioneros o la de los miembros, sino que es la obra del Señor y que Él nos ha enviado a todos, misioneros y miembros para recoger a Israel. Los profetas y apóstoles de esta dispensación nos han dicho repetidamente que «ahora es el momento de que los miembros y los misioneros se unan (…) [y] trabajen juntos en la viña del Señor para llevar almas a Él»[3] .

    El presidente Russell M. Nelson habló de esta gran obra de recogimiento de estos últimos días en el devocional mundial para jóvenes en junio de 2018. Dijo:

    «Ciertamente estos son los últimos días, y el Señor está acelerando Su obra para recoger a Israel. Ese recogimiento es lo más importante que se está llevando a cabo hoy en la tierra. Nada se le compara en magnitud, nada se le compara en importancia, nada se le compara en majestad. Y si eligen hacerlo, si lo desean, pueden formar gran parte de él. Pueden formar parte de algo grandioso, algo espectacular, ¡algo majestuoso!

    «Cuando hablamos del recogimiento, simplemente estamos diciendo esta verdad fundamental: cada uno de los hijos de nuestro Padre Celestial, a ambos lados del velo, merece escuchar el mensaje del evangelio restaurado de Jesucristo».[4]

    En los versículos 52 al 68, el Señor de la Viña explica el trabajo que se llevará a cabo en el recogimiento o injerto de las ramas del olivo. Hablando de los árboles de su viña, dice a su siervo: «cava alrededor de ellos, y pódalos, y abónalos de nuevo… a fin de que todos sean nutridos de nuevo por la postrera vez» [5]. Durante nuestra charla, les pedí a aquellos jóvenes misioneros que describieran en una palabra este esfuerzo combinado de reunir a Israel como misioneros y miembros que trabajan juntos. Esas palabras incluían términos como amor, amabilidad, amistad, confianza, comprensión, aceptación, felicidad y gozo.

    Alma y Amulek en la ciudad de Ammoníah son un gran ejemplo. Alma, el misionero, parte de las enseñanzas de Amulek para enseñar él a su vez a la multitud, como nuestros misioneros de tiempo completo son apartados y capacitados para hacer, pero es Amulek (el miembro) quien se gana la atención del pueblo[6]

    Testifico que al aceptar la invitación del Señor para trabajar junto a Él, unos con otros en este gran recogimiento, nos volveremos más como los verdaderos discípulos de Cristo y experimentaremos la bendición del gozo que Él ha prometido.[7]

     


    [1] Jacob 5: 14.

    [2] Jacob 5: 72.

    [3] Thomas S Monson, Bienvenidos a la conferencia, octubre de 2013.

    [4] Russell M. Nelson, “Juventud de Israel” (devocional muncial para jóvenes, 3 de junio, 2018), HopeofIsrael.lds.org.

    [5] Jacob 5: 63-64.

    [6] Alma 10:12 (ver capítulos 9-14).

    [7] Jacob 5:75; Jeffrey R Holland, Estar con ellos y fortalecerlos, Conferencia General de abril, 2018.