Todos hemos sido forasteros

    Mujeres con la comida recaudada para donar

    Un refugiado es una persona que ha tenido que huir de su país a causa de una guerra, de sus ideas políticas o religiosas. En junio de 2018 la cifra de desplazados forzosos en el mundo ascendía a 68,5 millones.

    Las escrituras nos enseñan que debemos cuidar y proteger a todos los necesitados, también a los forasteros, pues todos somos hijos de Dios. “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis.” (Mateo 25:35)

    Con el fin de seguir el ejemplo de Jesucristo y atender a los pobres y a los necesitados, y suministrarles auxilio a fin de que no sufran, los miembros de la estaca de Elche organizaron una recogida de alimentos para los refugiados de la provincia de Alicante.

    La recaudación se centró en artículos básicos como aceite, pañales y leche. Fue inspirador presenciar lo que los miembros de la Iglesia de la estaca donaron generosamente para ayudar a estas personas y familias que han perdido tanto.

    Los jóvenes de la estaca se encargaron de recoger los alimentos y las hermanas de la Sociedad de Socorro realizaron la donación a la asociación Karam. Todos los miembros aportaron su rayito de sol para iluminar la vida de nuestros hermanos. “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos, mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mateo 25:40).