Prestos para ayudar en Los Alcázares

    Voluntarios de la Iglesia de Jesucristo en el ayuntamiento de Los Alcázares

    No habían pasado ni 24 horas de las inundaciones en Los Alcázares cuando La Iglesia de Jesucristo ofreció su ayuda el pasado viernes 13 de septiembre preparando quinientos bocadillos para todos los voluntarios tanto civiles como de las fuerzas y cuerpos de seguridad, entre ellos la UME, bomberos, Protección Civil y Cruz Roja, que llevaban desde el día anterior evacuando sin descanso a todos los afectados por las inundaciones y sacando agua de garajes y cocheras.

    Además de los bocadillos, la Iglesia les proporcionó alimentos básicos como agua, leche, pañales, comida para bebés, toallitas, magdalenas, batidos y zumos que repartieron entre las personas que se encontraban alojadas en el Centro Cultural Las Claras. Mientras hacían el reparto, los jóvenes de la Iglesia ayudaban al personal de la Cruz Roja a montar y preparar las camas que minutos después serían ocupadas por los evacuados.

    Miembros de la estaca de Cartagena preparando bocadillos

    Cuatro días después, tras conocer que el Ayuntamiento ya no disponía de botas de agua para proporcionar a sus ciudadanos, La Iglesia de Jesucristo hizo entrega al Consistorio de cien pares de botas. Al día siguiente, y después de visitar el almacén de alimentos que el Ayuntamiento había habilitado y comprobar de primera mano las necesidades, la Iglesia volvió a efectuar una compra de alimentos, esta vez con aceite, pan de molde, atún y comida ya preparada en lata.

    Se nos informó también de que se necesitaba material escolar como mochilas, libretas, bolígrafos, lápices, borradores, colores, sacapuntas y estuches, por lo que la Iglesia compró cien unidades de cada una de estas cosas y las entregó en el mismo día para que pudieran repartirse entre las familias que las necesitaban.

    Productos donados a los Alcázares por parte de la Iglesia

    Los Servicios Sociales se pusieron también en contacto con la Iglesia para pedirles familias que estuvieran dispuestas a dejar que las personas fueran a sus casas a ducharse, pues muchos habitantes de Los Alcázares no tenían agua en sus casas y llevaban ya cinco días sin poder hacerlo. Un total de ocho familias del Barrio Mar Menor se ofrecieron como voluntarias.

    Habiendo transcurrido ya una semana de las inundaciones, y después de acudir los miembros durante varios días de la semana a colaborar en las labores de limpieza y en la clasificación de ropa y alimentos, los miembros de la Iglesia volvieron a ayudar con una compra de alimentos como tomate frito, legumbres, atún y latas. Tanto el alcalde de Los Alcázares, Mario Cervera, como los Servicios Sociales agradecieron la rapidez con la que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días respondió a la petición de ayuda, así como la generosidad que demostró.


    “Servíos por amor los unos a los otros”