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Ayudar a quienes más lo necesitan

¿Cómo puedo ayudar al pobre y al necesitado?

Una mujer cuida de una anciana enferma.

Durante Su ministerio, el Salvador prestó servicio a los pobres, enfermos y necesitados; nunca hizo acepción de personas cuando estas le suplicaron Su ayuda.


Durante Su ministerio en la Tierra, nuestro Salvador Jesucristo prestó servicio a los pobres, enfermos y necesitados de una u otra manera. Él no hizo acepción de personas cuando estos venían a suplicar ayuda. Seguimos Su ejemplo al no discriminar razas, etnias, ni afiliaciones religiosas a la hora de brindar alivio. El profeta José Smith enseñó: “El hombre que se siente lleno del amor de Dios no se conforma con bendecir solamente a su familia, sino que va a todo el mundo, con el deseo de bendecir a toda la raza humana”. Es por eso que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha donado más de 1.000 millones de dólares en efectivo y en materiales a 167 países que han necesitado ayuda humanitaria.

A todos se nos llama a participar en la erradicación de la pobreza. Se preguntarán: ¿Cómo puedo ayudar al pobre? ¿Qué hago para socorrer al necesitado? Aquí hallarás referencias que te pueden dar ideas de qué puedes hacer para ayudar en esta causa.

erradicar-la-pobreza

Latter-Day Saint Charities es una rama para servicios humanitarios de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Su objetivo es aliviar el sufrimiento de familias de todas las nacionalidades y religiones, fomentar la autosuficiencia y proveer oportunidades de servicio. Financian sus proyectos humanitarios por medio de las donaciones de personas de todo el mundo, tanto miembros como no miembros de la Iglesia. Si quieres saber más sobre esta organización, visita su página web en inglés, donde comparten ideas para que puedas contribuir prestando servicio a tu comunidad, o sígueles en Facebook para estar al tanto de sus proyectos.

El Plan de Bienestar es más que un programa; es “la esencia del Evangelio”. A esto, el presidente Spencer W. Kimball añadió: “... es el Evangelio en acción. Es el principio culminante de una vida cristiana”. En los últimos ochenta y dos años, el plan de bienestar ha estado promoviendo la autosuficiencia y el servicio a la manera del Salvador, que incluye ayudar a las personas a ayudarse a sí mismas. El plan de bienestar promueve los siguientes puntos:

La autosuficiencia

Es de suma importancia desarrollar nuestra propia autosuficiencia y luego procurar ayudar a los demás a que también sean autosuficientes. Al ser autosuficientes, tendremos más recursos y conocimientos para brindar auxilio al necesitado. Entre los principios de la autosuficiencia se encuentran la educación y el trabajo. En La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se ofrecen recursos para apoyar en estos principios tales como el Fondo Perpetuo para la Educación, los Servicios de Recursos de Empleos, y talleres locales para capacitar en áreas como la búsquda de empleo o la creación de una empresa, entre otros.

El cuidar del pobre y del necesitado

Las ofrendas de ayuno

Creemos en el mandamiento del ayuno que el Señor dio ya en la antigüedad. Cuando ayunamos durante un día, podemos sentir más compasión hacia el pobre y el necesitado. Aparte, donamos a la Iglesia como ofrenda de ayuno la cantidad de dinero que hubiéramos usado en las comidas que no hemos consumido. A los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se nos invita a ser tan generosos como podamos con nuestras ofrenda de ayuno. En la ley del ayuno se indica que “Las ofrendas de ayuno se usan sólo para un propósito: para bendecir la vida de los necesitados. Cada [euro] entregado al obispo como ofrenda de ayuno se destina a ayudar a los pobres”. Aprende más sobre las ofrendas de ayuno y cómo esto puede ayudar a muchos necesitados.

El prestar servicio a los demás

No tienes que ir muy lejos de donde estás para encontrar a alguien que está pasando por momentos de pobreza y necesidad. Considera las siguientes preguntas:

 

1. ¿En qué causas me gustaría involucrarme?

2. ¿Qué necesidades hay en mi comunidad?

3. ¿Hay organizaciones que ayuden con esas necesidades?

4. ¿Qué oportunidades tengo disponibles para ofrecer voluntariado?

 

Al hacerte estas preguntas y otras, encontrarás muchas oportunidades para prestar servicio y se te ocurrirán maneras de contribuir a aliviar las necesidades de aquellos a tu alrededor.

Esperamos que esta información te ayude a saber qué planes idear y cumplir para ayudar a aliviar la pobreza.

Recuerda que prestar servicio dentro de tu familia y comunidad, y compartir esta información que has adquirido con ellos, no solo puede ayudar a aliviar la pobreza, sino que en muchos casos también puede prevenirla.