Un homenaje a las mujeres de todo el mundo

    El mes de marzo trae dos días importantes para homenajear y reconocer a las mujeres: El Día Internacional de la Mujer, el día 8, seguido por el aniversario de la organización de la Sociedad de Socorro, el día 17.

    Las personas de todo el mundo aprovechan esta oportunidad para reflexionar sobre el valor y las contribuciones de las mujeres, tanto ahora como en el pasado. Las mujeres que pertenecen a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días también aprovechan esta oportunidad para celebrar su pertenencia a una organización que se remonta a hace más de 175 años.

    La Sociedad de Socorro se organizó el 17 de marzo de 1842 para fortalecer a las mujeres y a las familias y ayudar a los necesitados. Emma Smith, la primera presidenta de la Sociedad de Socorro, dijo a las 20 mujeres presentes en su primera reunión: “Vamos a hacer algo extraordinario”. La Sociedad de Socorro ahora cuenta con más de siete millones de miembros en todo el mundo.

    Cada año, las hermanas de la Sociedad de Socorro de toda Europa se reúnen para celebrar la fundación de su extraordinaria organización.

    Presidencia General de la Sociedad de Socorro
    Presidencia General de la Sociedad de Socorro. De izquierda a derecha: Sharon Eubank, Primera Consejera; Jean B. Bingham, Presidenta; y Reyna I. Aburto, Segunda Consejera.
    El propósito de la Sociedad de Socorro

    El lema de la Sociedad de Socorro se encuentra en 1 Corintios 13: 8, “La caridad nunca deja de ser”. El lema ha recordado y animado a todas las hermanas a avanzar llenas de caridad para servir a sus semejantes.

    Desde su fundación, la Sociedad de Socorro ha participado en el trabajo social, humanitario y comunitario. La presidenta Eliza R. Snow, que sirvió entre 1866 y 1887, se centró en educar a las mujeres y ayudó a que fueran a la escuela de medicina para convertirse en doctoras y enfermeras. La presidenta Emmeline B. Wells, que sirvió entre 1910 y 1921, fue una férrea defensora del sufragio femenino y amiga de Susan B. Anthony. A través de su arduo trabajo, las mujeres de Utah fueron las primeras mujeres en votar en una elección nacional.

    Durante cien años, a partir de 1876, las hermanas de la Sociedad de Socorro cultivaron trigo, lo almacenaron y se lo proporcionaron a los necesitados. Pudieron enviar trigo a los supervivientes del terremoto de San Francisco de 1906, durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, y a las personas de sus propias comunidades. El programa de trigo se convirtió en parte del Programa de Bienestar de la Iglesia en 1976.

    Jean B. Bingham, la actual presidenta de la Sociedad de Socorro, es una defensora de la ayuda humanitaria, el diálogo interreligioso y los derechos internacionales de las mujeres. Su primera consejera, Sharon Eubank, trabaja como directora de LDS Charities, la organización humanitaria internacional de la Iglesia. Su segunda consejera, Reyna I. Aburto, nació en Nicaragua, donde sobrevivió a una guerra y un violento terremoto. Desde que se unió a la Iglesia a los 26 años, ha trabajado para servir a su comunidad, a los jóvenes y a la Iglesia.