La Sociedad de Socorro fue fundada por el profeta Joseph Smith el 17 de Marzo de 1842, en Nauvoo, Illinois. Algunas de las damas de Nauvoo fueron a hablar con el Profeta, pues deseaban buscar la forma de organizar a las hermanas de la Iglesia con el fin de practicar la caridad y ayudar a edificar el reino de Dios. Como respuesta, él organizó a las hermanas en una sociedad con el objetivo de “aliviar al pobre, al destituido, a la viuda y al huérfano, y de realizar todo acto de benevolencia”. (History of the Church, tomo 4, pág. 567)
Los propósitos de la Sociedad de Socorro se extendieron más allá de los límites del servicio caritativo cuando el Profeta enseñó en una de las primeras reuniones de las hermanas que la sociedad “existe no sólo para dar alivio al pobre, sino para salvar almas”. (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág 293; History of the Church, tomo 5, pág. 25)
La Sociedad de Socorro funciona bajo la orientación del sacerdocio como la organización del Señor para las hermanas de la Iglesia. El propósito de la Sociedad de Socorro es prestar ayuda a los líderes del sacerdocio en la labor de llevar a cabo la misión de la Iglesia al ayudar a las hermanas y a las familias a venir a Cristo. O sea, a recibir todas las ordenanzas esenciales del sacerdocio, así como a guardar los convenios relacionados con dichas ordenanzas y hacerse merecedores de la exaltación y la vida eterna.
La Sociedad de Socorro es para todas las mujeres de 18 o más, así como para las mujeres menores de 18 años que sean casadas.

“La caridad nunca deja de ser” (Moroni 7: 46)
En el sello de la Sociedad de Socorro figura este lema con gavillas de trigo que simbolizan el almacenamiento del grano para la época de necesidad.